¿Eres mayor?

Estoy cansado de oír “¡A mis años!”, y el ámbito es igual que sea entre octogenarios, treintañeros, rondando el medio siglo o prejubilables. Parece que muchísima gente cree que ya se le ha “pasado el arroz”, sea cual sea la edad que tengan. Ciertamente es una disculpa genial, nos sirve para “justificarnos” y así no hacer nada.

  • ¡Luis!, no negarás que los años pasan.
  • ¡Qué me vas a decir a mí!

Aunque ya se están apagando los ecos del memorable partido de tenis entre Roger Federer y Rafa Nadal, estos dos tenistas nos han llenado de lecciones.

  • ¡Por favor, Luis! ¡No me gusta nada el tenis!
  • Puedes estar tranquilo, no hablaremos de tenis, hablaremos de actitud en la vida.
Lis Juli Aydillo

Nunca subestimes a un hombre mayor

Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , | 55 comentarios

¿Ir a contracorriente?

Soy una persona afortunada, vivo al lado del mar y, siempre que puedo, lo disfruto. El mar es una fuente de inspiración. Hace pocos días, y no es la primera vez, un buen amigo me dijo que le costaba leer el blog y enfrentarse a la lagartija que aparece en el fondo. Dicho simpático animal le producía repelús. Me propuse cambiar la imagen, pero no quería dejar de ser fiel a mis principios, así que busqué inspiración en el mar y en el objetivo del blog. ¡La adaptación!

  • Luis, ¡no veo la relación entre la lagartija y el mar!
  • Lee y verás cómo enfrentarte a las dificultades del mar, de forma diferente a cómo se enfrenta la lagartija a sus depredadores.

Darse un buen baño en la playa es uno de los placeres que nos tiene reservado el paraíso terrenal. Jugar con las olas del mar es una delicia. En esos momentos algunos recuperamos nuestra niñez, nuestras risas… y la piel arrugada por el agua al salir del baño.

Luis Juli Aydillo

¿Ir a contracorriente?

  • Luis, ¿y que tiene que ver esto con adaptarse a las dificultades?
  • Sé paciente y lo verás.

Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , | 68 comentarios

¡El árbol y el temporal!

Estos días nos han estado bombardeando, por todos los medios, con información sobre los temporales de nieve, viento y agua, de las que casi nadie se ha librado.

  • ¡Luis!, ¡no se te ocurrirá hablarnos del tiempo!
  • Hablaré de los temporales que nos acontecen a título personal.

Muchos de vosotros sabéis que mi paseo favorito es cerca de las playas, privilegio que tenemos los que vivimos en la costa. A pesar de que las playas están muy limpias, después del temporal siempre aparece de todo en la orilla. Y ayer me encontré algo relativamente habitual, un gran tronco de árbol. No sé si venía de la mar o había bajado por la ría. El tronco se veía seco, con alguna rama todavía, pero daba la impresión que hacía ya mucho que ese árbol no tenía vida.

Luis Juli Aydillo

¡El árbol y el temporal!

  • ¡Qué pena! ¡Los estragos del temporal!
  • Como soy muy positivo me acordé de una metáfora.

Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , | 62 comentarios

¡Solo es cocina!

Lo reconozco, soy uno más de los millones de personas que vemos la televisión. En este caso me dejó impresionado los consejos de un abuelo a su nieto.  En hora de máxima audiencia, en un concurso de cocina para niños de entre 8 y 12 años, competían los últimos concursantes supervivientes. La prueba a la que se sometieron los chavales consistía en hacer el mismo plato que elaboraban sus abuelos. El benjamín de la prueba, Jefferson, estaba realizando el plato que había elegido su abuelo, Fish & chips.

  • ¡Luis, por favor! ¿No se te ocurrirá narrarnos un concurso televisivo?
  • ¡Mucho tenemos que aprender de lo que se vio en ese programa! ¿Y no estoy hablando de cocina!
Luis Juli Aydillo

¡Solo es cocina!

Tras un pequeño accidente, la presión de la competición y la falta de tiempo, Jefferson (así se llama el coprotagonista de esta historia), presentó un plato que fue merecedor del último puesto en la prueba. Antes de ser puntuado, ya estaba llorando y ¿el motivo?… decepcionar a su abuelo. Tras el abrazo con su antecesor, y no pudiendo disimular su desconsuelo, el abuelo le dijo:

Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , | 44 comentarios

¡Y me trajeron carbón!

Posiblemente fueron los primeros Reyes Magos en los que mi hijo era plenamente consciente de los regalos, suyos y de los demás. Allí estaban todos los paquetes, rodeando el árbol de Navidad. Grandes y pequeños, con papeles vistosos y grandes lazos. Tras abrir varios de los suyos comenzamos con los obsequios del resto. Cogí uno pequeño con mi nombre, le pedí ayuda a mi hijo para abrirlo y… ¡Sorpresa! Era un paquete con dos trozos de carbón. Acto seguido mi hijo se puso a llorar desconsolado. No paraba de decir:

  • ¡Pero si mi papá es muy bueno! ¿Porqué te han traído carbón?

Nos costó un poco hacerle ver que era una broma de los Reyes Magos, que el carbón era azucarado, un trampantojo, y que había más y mejores regalos.

Luis Juli Aydillo

¡Y me trajeron carbón!

  • ¡Luis! ¿No se te ocurrirá contarnos los regalos?
  • ¡Qué va! No voy a hablar de regalos, sino de nuestro devenir. Este hecho me hizo reflexionar.

A lo largo de nuestra vida, en varias ocasiones podemos encontrarnos carbón donde esperábamos un regalo. Y al verlo nos pasa lo que a mi hijo y nos ponemos a lamentar la mala fortuna.

  • ¿Y qué podemos hacer, Luis, cuando recibimos un revés en la vida?
  • Lamentablemente no tenemos una máquina del tiempo para dar “marcha atrás”, pero si tenemos algunas alternativas.

Cuando en tu vida encuentres carbón:

  1. Confirma que lo que crees ver es lo que parece. A veces solo son malos entendidos.
  2. Busca entre el resto de los regalos. Tal vez hay otro presente para ti. Hay veces que las malas noticias empañan nuestra mirada y nos impiden ver más allá de nuestras narices.
  3. Si el carbón es realmente carbón, piensa que hay veces que las “malas noticias” pueden tener un lado dulce que nos puede ayudar a crecer, a salir de la situación en la que estamos para ir a mejor. Es lo que llamamos salir de la zona de confort.
  4. Y si, a pesar de todo, no encuentras un regalo que te guste, crea tu propio regalo.

Conclusión: A todos nos gustan los regalos, pero no olvides que no hay mejor regalo que el que consigues con tu propio esfuerzo, luchando por tus propias metas. Esperar obsequios “caídos del cielo” es aceptable para un párvulo infante, pero nosotros ya somos mayorcitos para confiar nuestro futuro a mágicos viajeros de Oriente. Y no pierdas la ilusión… eres capaz de conseguir lo que te propongas con tu arranque personal.

Hoy parece evidente buscar una canción que hable del carbón, pero he preferido darle una vuelta de tuerca y buscar otro tema más motivador. He recordado el tema Only time de Enya. Hay unos versos en los que nos dice:

Quién puede decir

si tu amor crece

tal como lo eligió tu corazón

Pues eso, hagamos como el corazón y elijamos que nuestro amor crezca… o nuestros deseos de lograr lo que queramos.

 

©Luis Juli Aydillo       

Recuerda, si te gustó la entrada la puedes recomendar.

Me encantará leer tus comentarios.

Si te gusta el blog te puedes suscribir.

¡Muchas gracias por leerme!

Fotografía Pixabay

 

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , | 49 comentarios

¡Y yo me pido…!

No soy dado a guardar muchos recuerdos, pero alguno siempre guardo y el otro día apareció mi primera carta a los Reyes Magos, o, mejor dicho, a Santa Claus, que era a quien le pedíamos los deseos allí donde nací. Un papel digno de la ocasión, a juego con el sobre, ricamente decorados con motivos infantiles, con la pulcra letra de mi padre, que actuaba de amanuense, allí se desgranaron todas y cada una de las peticiones. Algunos eran sencillamente imposibles (a pesar de lo cual mi padre los transcribió literalmente), otros excedían lo razonable por tamaño, cantidad, precio o “viveza” (pedí una mascota) Solo algunas de las peticiones aparecieron el día de Navidad en casa.

  • Luis, ¿no se te ocurrirá hablarnos de tus peticiones?
  • Ja ja ja. No, en ningún caso lo haré. Hablaremos de deseos e ilusiones

Cada vez que se acercan las fiestas navideñas, los niños llenan sus cartas de peticiones cargadas de ilusión. Los adultos, quizás menos osados y más tímidos, dejamos de escribir cartas a los Reyes Magos, pero no faltan los deseos para el año entrante.

Luis Juli Aydillo

¡Y yo me pido…!

Nuestros sueños, los de los mayores,  están cargados de deseos intangibles en muchos casos. Es posible que os suene alguno de estos: “Perderé peso”, “haré más ejercicio”, “aprenderé otro idioma”, “dejaré de fumar”… Son tantas las cosas que pedimos. Y la verdad es que nos ponemos en marcha. Apuntarnos a una academia de idiomas, o a un gimnasio, o tener un libro de recetas “bajo en calorías”, suele ser el primer paso y el segundo… ¿El segundo paso? Ufff, en muchos casos el segundo paso queda en el olvido.

Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , | 54 comentarios

¡Inocente, inocente!

Recuerdo perfectamente la primera vez. Apareció mi padre con un periódico viejo, unas tijeras y un rollo de cinta adhesiva. En la mesa de la cocina me enseñó a recortar “muñequitos” de papel. Cuando teníamos varios ejemplares listos me contó la historia de esta tradición. Debíamos buscar las víctimas a quienes colgar a la espalda, y sin que lo notasen, los susodichos inocentes.

  • Luis, ¿Nos vas a contar batallitas infantiles?
  • No, vamos a hablar de bromas, ironías, sarcasmos y familiaridades.

En cuanto te ponen en las manos una broma, como niño que era, uno cree que todos son víctimas potenciales y conviene establecer los límites. Mi padre, que tenía un excelente sentido del humor y una tolerancia a prueba de fuego, me dio una serie de pautas.

Luis Juli Aydillo

¡Inocente, inocente!

  • Pero Luis, ¡todos conocemos esos límites!
  • Por desgracias, a mí y a muchos como a yo, hay que recordarnos los limites no solo de las bromas, sino en el lenguaje verbal y no verbal, en las “confianzas” e ironías.

Seguir leyendo

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , | 27 comentarios