¡Deja al capullo!

A pesar de seguir en invierno tenemos unos días preciosos. Luce el sol con fuerza y parece que la primavera ya ha llegado. Flores y mariposas parece que se están adelantando a la primavera que aún no ha llegado.

  • ¡Luis, no te pongas bucólico pastoril!
  • No te preocupes, hablaremos de desarrollo personal.

Todos disfrutamos de la belleza de las mariposas, pero pocos se plantean los duros orígenes que tuvieron, cuando eran simples orugas. Las mariposas nacen a partir de un huevo, del que sale una fea oruga. Esta oruga suele ser muy voraz, acumulando alimento para lo que se le viene encima. Llegado cierto momento, este “gusano” se convierte en un capullo. En este estado se pude pasar varias semanas, incluso meses de aparente reposo.

Luis Juli Aydillo

¡Deja al capullo!

  • ¡Luis, no me interesa la vida de las mariposas!
  • ¡Tenemos mucho que aprender de los capullos!
  • Luis, ¡Un respeto!
  • Tranquilo, no va por ti.

Durante la etapa de capullo, hay muchos cambios en su interior. En determinado momento se abre un agujero y por él empieza a aparecer la que será una preciosa mariposa. Es un momento de lucha, la mariposa quiere salir y el capullo la retiene (tal vez esta sea el origen de insultar llamando capullo). Cuando observamos desde fuera esta lucha, nos puede surgir la tentación de “ayudar” a que nazca el bello lepidóptero. Si con un afilado cuchillo, tijera o bisturí abrimos el capullo veremos que sale un insecto deforme, que nunca se desarrollará y morirá en poco tiempo.  Por el contrario, si damos suficiente tiempo y dejamos que la mariposa pelee por salir lentamente del capullo que la aprisiona, veremos un espectáculo maravilloso. Un animal que empezará a desplegar sus arrugadas alas hasta que el aleteo nos mostrará uno de los seres más bonitos de la naturaleza.

  • ¡Muy bonito, pero qué tiene que ver con el desarrollo personal!
  • Mucho, y lo verás.

En nuestro afán de ayuda, cuando tenemos a alguien que nos rodea pasando por un duro proceso, podemos hacer como el observador que emplea la tijera. Le forzamos a salir del capullo rápidamente. No damos tiempo a que “madure” lo suficiente. No somos capaces de respetar su tiempo ni su espacio. Nuestra tarea puede ser la de acompañar, la de proporcionar un ambiente de crecimiento idóneo, pero nunca puede ser la de forzar el cambio.

Aunque veamos que alguien lo pasa mal

No puedes forzar el cambio de otros.

El cambio siempre depende de uno mismo.

Si no hay maduración previa, el cambio no saldrá bien.

Corres el riesgo de hacer un daño irreversible a la futura mariposa y malograr su nacimiento.

Acompaña, genera clima, da confianza, seguridad, pero no uses el bisturí.

Cada uno requiere su ritmo y los cambios siempre han de llegar de dentro, no desde fuera.

Mientras escribo este post, está cayendo una tromba de agua impresionante y me ha hecho pensar en una canción de Efecto Pasillo “No importa que llueva”. Hay unos versos que se repiten y que nos dicen:

No importa que llueva

si estoy cerca de ti

Y otros versos nos cantan:

Eh, no tengo mucho que ofrecerte ves…

Escucho los latidos de tu corazón…

La vida se convierte en juego de niños

cuando tú estás junto a mí…

No necesitamos romper a nadie para ayudarle. Forzar no es bueno casi nunca. Hagamos como Efecto Pasillo, estemos cerca, acompañemos, pero no uses la fuerza para “ayudar”

 

©Luis Juli Aydillo       

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Acerca de luisjuli2

Coach, inquieto y muy curioso. 28 años en la industria farmacéutica.
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43 respuestas a ¡Deja al capullo!

  1. José Carlos Mena dijo:

    Pue sí Luis, si nos permitiesen avanzar y progresar en todo momento sin obstáculos ni esfuerzos, nos convertiriamos en inválidos. Muy instructiva. Un abrazo

    • luisjuli2 dijo:

      Tu lo has dicho, José Carlos. Evitar esfuerzos y obstáculos en nuestro desarrollo puede convertirnos en inválidos. Muchas gracias por tu comentario José Carlos, un abrazo

  2. Totalmente de acuerdo contigo! El cambio debe venir del interior de cada uno. Es crucial que uno quiera cambiar su situación para conseguirlo. Un saludo

    • luisjuli2 dijo:

      Muchas veces nos empeñamos en “ayudar” a cambiar a nuestros semejantes “desde fuera”. Como escribes, es crucial que uno quiera cambiar para conseguirlo.
      Un abrazo Lidia.

  3. rosa garcia dijo:

    AFAN DE AYUDA:
    Sé que te parecerá difícil encontrar un ratito cada día para ti, pero con un pequeño cambio lo conseguirás. Si compaginas tu actividad laboral con el cuidado del paciente crónico o terminal, seguramente al terminar la jornada te invada un poco de angustia. Por un lado, la angustia de pensar cómo habrá pasado hoy el día y de ganas de comprobar que todo está bien. Y por otro lado, la angustia de saber que tienes que empezar una segunda jornada laboral cuidando a ese ser querido.
    ¿Cómo puedes encontrar un ratito para ti? Hay una manera fácil de conseguirlo: si te desplazas en transporte público, baja una parada antes y date un paseo hasta casa. No andes deprisa ni salgas corriendo.

    Si, en cambio, vas al trabajo en tu propio vehículo, apárcalo un poco más lejos de la oficina y da un breve paseo por la mañana y otro por la tarde. Anda despacio. Pasea, fíjate en los árboles, en la gente que camina por la calle, en las nubes del cielo, en lo que sucede a tu alrededor. Mantener la atención plena en todo lo que pasa a nuestro alrededor nos ayudará a salir de nosotros y de nuestros problemas y hará que nos sintamos más relajados cuando lleguemos a casa.

    Pero si, al contrario, eres de esas personas que se dedica enteramente al cuidado de un paciente crónico o terminal, busca momentos en el día para dedicártelos a ti. Seguramente habrá momentos en el día en los que el paciente se acueste a descansar o duerma un ratito. Siempre que sea posible, aprovecha tú también estos momentos para descansar: sal a dar un paseo, siente el sol en la cara, observa los árboles, mira las nubes, fíjate en lo que pasa a tu alrededor. Un breve paseo de 15 minutos como este te ayudará a mejorar tu estado de ánimo.

    -Medita un ratito todos los días
    .-Haz cambios en tu alimentación
    -Busca alguien con quien hablar: tanto de la situación que vives como de cosas superfluas
    -Es importante tener a personas en las que apoyarnos y sentirnos arropados.
    -Aléjate de las personas tóxicas que hay en tu vida
    -Da y recibe abrazos
    Según estudios científicos abrazar reduce el estrés, la ansiedad y la presión arterial; mejora el sistema inmune; rejuvenece el cuerpo; relaja la musculatura; nos ayuda a segregar más oxitocina y esto mejora la salud de nuestro corazón; disminuye el riesgo de padecer demencia senil ya que nos estimulan, nos dan tranquilidad y equilibran nuestro sistema nervioso; mejora nuestro estado de ánimo; genera confianza y seguridad; y eleva la autoestima. Además, cuando abrazamos nos sentimos queridos y especiales para la persona que nos abraza.
    -Ponte música y canta o baila
    -Pide a tus amigos que te recomienden buenos libros que leer
    -Mira películas o vídeos cómicos
    Reír es sano. Según el psicólogo de la Universidad Wisconsin-Madison (EE.UU.) Robert McGrath, reír es bueno para la salud por varios motivos. Por un lado, el humor reduce las hormonas del estrés. Y por otro lado una carcajada intensa aumenta el ritmo cardíaco, estimula al sistema inmune, potencia el estado de alerta y nos hace ejercitar los músculos. Sin olvidar que al reírnos aumentan los niveles de endorfinas, el anestésico natural del cuerpo.
    -Llora
    Sí, llorar también nos ayudará a sentirnos mejor. Igual que reír, llorar también es necesario.
    -Habla con el enfermo terminal y despídete de él
    Pero se nos olvida que, al fin y al cabo, morirse es como nacer pero al revés. Cuando hay un enfermo terminal en la familia todos saben que el día de la muerte está cerca pero no saben cuándo va a suceder. Y, de la misma forma que un bebé que acaba de nacer, la persona que está a punto de partir necesita recibir todo el amor que podamos darle.

    De ahí que se haga indispensable que, cuando la muerte está cerca, demostremos nuestro amor al paciente con gestos, abrazándolo si es posible o cogiéndole la mano y que hablemos con el enfermo de posibles temas pendientes que nos hayan quedado como antiguas disputas o cosas que creemos que es importante que sepa y que le puedan aportar paz para fallecer de forma tranquila. No se trata de desvelar secretos de familia que puedan inquietar más al paciente si no de decirle todo aquello que pueda contribuir a su bienestar.

    -Lo siento si en algún momento hice algo que te enojó, o lo siento si en algún momento hice algo que te hizo perder la confianza en mí, etcétera. Aquí cada cuál sabrá que decir llegado el momento.
    -Perdóname si alguna vez te ofendí, o perdóname por aquel día que pasó lo que fuera que pasó y que sientas que todavía está pendiente pedir disculpas.
    -Gracias por ser mi padre, mi madre, mi hermano, mi hermana, etcétera. Gracias por enseñarme a montar en bicicleta. Gracias por venir a recogerme en coche aquel día que llovía tanto… Como en los otros casos aquí cada cuál sabrá qué agradecer a tu persona querida.
    -Te amo
    Seguramente lloraréis, los dos. Pero como hemos dicho antes llorar es bueno para la salud.

    Espero que estos consejos os sean útiles y os ayuden a disminuir el estrés que acompaña a estos momentos que podeis vivir.

  4. Isabel dijo:

    Tienes razón hay mucho capullo suelto.Si te fijas no se salva uno..

  5. Isabel dijo:

    Cada persona tiene sus tiempos .Mornalmente no son los tuyos ,antes de ponerte ayudar piensa si quiere tu ayuda ,la confianza se gana y no se fuerza,cada uno mos creamos muestro.”capullo”donde mos sentimos a.salvo del mundo.Preguntarte si esa persona está preparada para salir ,

    • luisjuli2 dijo:

      En efecto, la ayuda debe estar dirigida a quien la pueda aceptar. Al final, el capullo, no deja de ser una coraza de protección mientras estamos indefensos.
      Un saludo, Isabel

  6. carlos dijo:

    Como siempre estupendo Luis. A veces es suficiente con estar ahí y escuchar atentamente. Un abrazo.

  7. Excelente Luis.!!! Saludos !!

  8. Hola Luis un gusto leerte, buena leccion, no hay que apresurarse todo tiene su tiempo, su espacio, te mando abrazos muchos, muchos!!

  9. gloriaarmit dijo:

    Así deberíamos de ser nosotros .. transformarnos y volar .. 😘😘

  10. Melba Gomez dijo:

    Muy bueno, Luis. No hay cambio posible si no lo empiezas tu mismo. Totalmente de acuerdo. Saludos!

  11. sadire dijo:

    Pues de acuerdo al 100%

  12. Isabel dijo:

    Luis lo siento no lo he podido evitar él chiste.Deja el capullo que la tiene encapsulada. Con eso de las mariposas…unos dicen capsulas otros capullos

  13. Preciosa la entrada, me encanta! como todo lo que escribes. Estoy totalmente de acuerdo, el cambio tiene que salir del interior y cada persona tiene su ritmo, sólo podemos estar, hacer que no se sienta sólo, pero no insistir y dar la tabarra.
    La vida no es fácil, si lo fuera creo que no nos gustaría tanto estar vivos. Un cordial saludo

  14. Isabel dijo:

    Y antes de intentar sacar a alguien del capullo.No seria bueno saber por qué se ha metido .

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