¡La pasta de dientes!

Año 1989, viaje de Madrid a Lisboa, en un Peugeot 205, gris oscuro, sin aire acondicionado, mediados de Julio, calor insoportable. En Badajoz escala para comer. Los termómetros alcanzaban los 45 grados. Coche al sol. Temperatura en el interior del coche, al volver a él, superior a los 60 grados. Al llegar por la noche al hotel en Lisboa, al abrir la pasta de dientes, esta salió totalmente líquida de su tubo, como si fuese leche cortada. A duras penas me pude lavar los dientes. Al día siguiente la pasta de dientes, la poca que quedaba, tenía una dureza pétrea imposible de ser utilizada. Bajé a la tienda, compré otra pasta y asunto resuelto.

  • Luis, muy curioso, pero… ¿nos vas a hablar de calor o de higiene dental?
  • No te alteres y ¡sigue leyendo!
Luis Juli Aydillo

¡La pasta de dientes!

Este recuerdo me ha venido a la memoria tras escuchar un dicho americano que popularizó H. R. Haldeman, jefe del gabinete del presidente Nixon:

No se puede poner la pasta de dientes en el tubo una vez ha salido de él

El sentido de la frase es muy claro, Al igual que la pasta de dientes no puede volver al tubo, una vez que han salido de tu boca unas palabras, no puedes retirarlas e intentar que todo vuelva a ser como antes de decirlas. Cuando hables, ¡piensa antes de hablar!

  • Luis, ¿no podemos hacer nada para rectificar?
  • Reflexionemos y veamos qué hacer.

Hay un dicho, cuando se juega a las cartas, que dice “Carta en la mesa pesa” Nos habla de la imposibilidad de rectificar una vez hemos hecho algo. ¡Aparentemente no podemos dar marcha atrás! Sin embargo, yo veo las cosas de otra manera. Es cierto que no podemos reintroducir la pasta en el tubo una vez ha salido de él… pero el objetivo básico de la pasta de dientes es la higiene dental. Y si no podemos recuperar la pasta que ya salió de un tubo, lo que si podemos hacer es buscar otro tubo, diferente, nuevo, con toda su pasta dentro. El objetivo básico no es la pasta, ¡es lavarnos los dientes! Cuando hablemos, o mejor aún, cuando escuchemos, pensemos que el verdadero valor no está en las palabras, está en el sentimiento de quien las dice. Y este sentimiento es más importante que unas palabras que se vierten por la boca, sin reflexionar en muchas ocasiones. En demasiados momentos hacemos más caso a las palabras, incluso a los hechos, que han tenido lugar, que al arrepentimiento, sobre todo cuando es sincero, que se queda en un lejano segundo plano. No olvides el objetivo final. Cuando se sacas la pasta del tubo… ¡te compras otro! y asunto resuelto. Cuando algo te haga daño… ¡no le des más vueltas! y da otra oportunidad… al final a las palabras se las lleva el viento.

Da siempre una segunda oportunidad

Piensa en el objetivo final por encima de hechos menos relevantes

¡Son más importantes tus dientes que la pasta!

Hoy, si pienso en una canción para compartir, no puedo dejar pasar de largo a Adele con su Hello Hay dos versos que reflejan mi sentir en este momento Debo de haberte llamado un millar de veces, para decirte que lo siento, nos dice Adele. Ojalá no necesitemos llamar un millar de veces.

©Luis Juli Aydillo       

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Acerca de luisjuli2

Coach, inquieto y muy curioso. 28 años en la industria farmacéutica.
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44 respuestas a ¡La pasta de dientes!

  1. El problema se presenta cuando de ambos lados se hieren sentimientos, por que las palabras se las lleva el viento pero los sentimientos no. Pero siempre se puede empezar de nuevo como tu dices, entendiendo, por supuesto, que el otro, sea quien sea, no tiene por qué siempre cumplir tus expectativas. No está allí para hacerte feliz, está allí también buscando su felicidad. Así, si podemos obviar las palabras y los hechos y centrarnos en un nuevo comienzo. Gracias Luis, un gran abrazo

    • luisjuli2 dijo:

      Tu lo resumes muy bien, Elizabeth, centrarse en un nuevo comienzo. En ocasiones damos demasiada importancia a las palabras y olvidamos el fondo del sentimiento.
      Muchas gracias por tu comentario!!!

  2. MaruSpleen dijo:

    Muy buen consejo y la metáfora me ha encantado. Una de las cosas más bonitas que hay es el perdón, ninguno somos infalibles.
    Un abrazo!

    • luisjuli2 dijo:

      Nadie es infalible. Y ¿cuántas veces hemos llegado a oír “lo que quería decir es…”? No siempre pensamos y decimos lo que queremos.
      Muchas gracias por tu punto de vista Maru!!!

  3. Fíjate que cuando leí el título pensaba que la reflexión sería algo así como que no se pueden poner puertas al mar. Que ibas a hablar de que una vez que dejamos salir la luz que brilla en nuestro interior, ya nada nos puede parar. Y me encuentro con unas disculpas. La mente va más rápido que la vista.
    En cualquier caso es una fantástica entrada porque efectivamente, una vez que hemos hecho el daño, es difícil borrarlo. Pero no imposible. Y si no puedes pasar página, cambia de libro!!!

    Besazos de martes Luis.

  4. cmacarro dijo:

    Uno es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras.

  5. Benita Garcia Velez dijo:

    Aunque te arrepientas de lo has dicho y pidas perdón, creo que el daño sigue ahí, en tu corazón.Hablo por experiencia propia. Das una segunda oportunidad y una tercera y una cuarta…..
    Una vez que la pasta de dientes sale, compra uno nuevo, no intentes volver a meter la pasta que salió.
    Al final, lo que quiero decir es que cuando tú hagas daño verbalmente o te hagan a ti, valora a quien le das la oportunidad, porque puede arruinar tu tan valiosa vida.

    • luisjuli2 dijo:

      Hola Beny. Evidentemente cada caso es diferente. Tal vez el daño puede arruinar tu vida si das otra oportunidad… o tal vez pueda ser la entrada a una vida maravillosa. Cada caso, cada palabra, cada persona es diferente. Dar otra oportunidad siempre es bueno… aunque no se pueden dar oportunidades eternamente.

  6. Vaya, coincidimos de alguna manera en las entradas!! Ayer subí un poema titulado MUCHO MÁS QUE PALABRAS y hablaba de ese tipo de palabras que nacen del corazón, no las superficiales o vanas que se van con el viento, si no las pronunciadas con sentimiento. Esas son las que verdaderamente importan, pero no está sólo en quien las pronuncia
    ( porque a veces, cuando se trata de sentimientos resulta muy difícil expresarse correctamente) si no también en quién las escuha, es decir hay que saber leer entre líneas, saber escuchar y extraer lo importante del mensaje. Creo que me he liado un poco pero también creo que sabrás lo que quiero decir. Importan las palabras, pero prima su conjunto, su intención, el mensaje. Fantástico, como de costumbre!!
    Un abrazo, Luis

    • luisjuli2 dijo:

      No te has liado nada Maria Te has explicado perfectamente y, además, estoy de acuerdo contigo. Hay que saber leer entre líneas, saber escuchar y extraer lo importante.
      Muchas gracias por tu comentario, María, y ahora mismo voy a ver tu entrada.

  7. rosamagarcia dijo:

    La verdad, al menos como nos la presenta la fe de
    la Iglesia, ¿no es por ventura demasiado alta o demasiado difícil
    para el hombre? Después de todas las consideraciones desarrolladas
    podemos ahora responder: ciertamente es elevado y arduo el camino que
    conduce a la verdad y el bien; no es un camino cómodo. Desafía al
    hombre. Pero permanecer tranquilamente cerrado en sí mismo no libera;
    más bien, al proceder así nos limitamos y perdemos. Escalando las
    alturas del bien, el hombre descubre cada vez más la belleza que
    implica la ardua fatiga de la verdad, y descubre también que
    precisamente en ella está para él la redención.

    • luisjuli2 dijo:

      Me encanta tu aportación Rosa. Evidentemente la verdad es un camino arduo y trabajoso, pero las vistas que se aprecian desde la verdad no tienen parangón.
      Sin verdad de por medio no vale la pena la comunicación!!!
      Un abrazo enorme Rosa

  8. Junior dijo:

    Yo no estoy muy de acuerdo con “No se puede poner la pasta de dientes en el tubo una vez ha salido de él”. 🙂 Me gusto tu reflexión. No ay nada que no se pueda hacer, según, lo que pasa que si lo haces, te puede salir mal.

    • luisjuli2 dijo:

      Junior, siempre se puede hacer algo. Sin duda. El espíritu de mi entrada es la de dar siempre otra oportunidad, no quedarse en la ligereza conque se pueden llegar a decir ciertas palabras y llegar siempre más a fondo.
      Un enorme abrazo Junior

  9. antoncaes dijo:

    Hay dicho. “No hay palabras mal dichas sino mal interpretadas”. Es cierto que hay palabras dichas a destiempo, no que estén mal dichas sino que quizás no es el momento de ello y eso nos puede traer consecuencias negativas, pero como dice el otro dicho ” A lo hecho pecho” Y la próxima andate con más cuidado de apretar el tuvo de pasta con tanta rapidez. 😉

    • luisjuli2 dijo:

      Antonio!!! Me encantan tus palabras “No hay palabras mal dichas sino mal interpretadas”. Ahí está la clave en la mayoría de los casos!!!! La verdad es que depende más de la voluntad de cada uno que de las palabras que emitimos!!!
      Un abrazo inmenso Antonio

  10. Buenos consejos Luis, y la canción elegida es fantástica.
    Un abrazo,

  11. Estrella RF dijo:

    Mi experiencia personal… di una oportunidad a una persona que me había herido profundamente y aunque siempre pensé que no era rencorosa y lo pienso aún, me costó mucho olvidar la afrenta.

    Por otro lado soy un poco impulsiva y a veces, demasiado sincera, así que he tenido que aprender a contar hasta diez (y hasta cien y mil) antes de hablar, porque puedes haber sido la mejor persona del mundo, pero un día, se te escapa algo que, aunque quizás sea verdad, lo dices con un tono que no es el más correcto y ya eres lo peor…

    Dar una segunda oportunidad, incluso una tercera es es aconsejable, lo malo es cuando te toman por tonta, porque eres buena y todo lo aguantas.
    Buena reflexión para el martes, Luis. Un abrazo

    • luisjuli2 dijo:

      Buenas tardes Estrella. Contar hasta diez, o hasta cien antes de hablar es una buena pauta. Las experiencias de cada uno son muy personales he irrepetibles. Dar oportunidades no tiene porque salir mal, ni tienen porque tomarte por tonto, aunque está claro que no se puede dar oportunidades eternamente.
      Muchas gracias por tu comentario Estrella!!!

  12. Quien pide perdón se hace grande, grande en humildad y eso es muy difícil. Si bien no contó hasta tres cuando habló lo que no debiera, ahora le hemos de dar un diez por rectificar y eso, ya lo dijo alguien, es de sabios. Buena noche.

  13. 76sanfermo dijo:

    Muy interesante la entrada ,como siempre , y muy buenos los consejos.

    Hasta hace poco , yo misma hubiera aceptado todas las opciones , pero , en este momento , por una experiencia personal , estoy de acuerdo con Estrella RF…..
    A veces , llega un momento en que uno tiene que decir: “YA”…….

    Saludos, y si me lo permites , un abrazo!

  14. Todo depende de la situación… Yo he llegado a dar oportunidades ufff durante más de cinco años… craso error. Hay que saber bien distinguir cuándo algo se dice en caliente, sin pensar, y cuándo las palabras son reiterativas y sin motivo… Cada situación es un mundo, y sí es cierto que no hay que ser rencoroso, eso lo primero de todo, pero también poner a cada uno en su lugar cuando hace falta, porque si no la marca de esas palabras ya es imborrable.

    Por cierto, carta en la mesa pesa, eso sí es indiscutible 😂😂

    • luisjuli2 dijo:

      Hola Ana!!! Has dado en el clavo!!! No es lo mismo una palabra dicha en caliente, poco o nada meditada en la mayoría de los casos o las palabras reiteradas.
      Esa reiteración ya no es un accidente por el cual sale la pasta del tubo, es la pertinaz insistencia en sacarla del tubo, y en ese caso hay que decir BASTA.
      Entre ser rencoroso y ser tonto hay un mundo intermedio!!!
      Muchas gracias por pasearte por mi casa!

  15. DIce el refrán: “Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra”. Es preferible parar y pensar lo qeu se va a decir, lo digo yo que soy impulsiva y he aprendido a cruzar los dedos antes de hablar y decir algo que no debo y sobre todo con mal genio. un cordial saludo

    • luisjuli2 dijo:

      Me encanta el refrán!!! Los que somos impulsivos tenemos que cruzar los dedos… de las manos y de los pies antes de hablar!!!! Desgraciadamente siempre se puede “escapar” la pasta del tubo.
      Un abrazo y muchas gracias por tu comentario y por el refrán. Me lo apunto!!!

  16. melbag123 dijo:

    Me gustó mucho. Pero aveces es tan difícil olvidar palabras hirientes. Sí se puede, claro. Pero aveces hay que pedir perdón más de una vez para que el arrepentimiento se sienta. O si no, nos parecemos a los americanos que te pasan el carro por encima y te dicen “I’m so, so sorry”. Esa es la modalidad del “I’m sorry” pero en su máxima expresión. Perdón, tenía que decirlo porque es algo que me revienta de esta cultura. Un abrazo.

    • luisjuli2 dijo:

      Es cierto Melbag. Muchas personas tienen el “Perdón, lo siento” a flor de “boca” y lastiman con la misma facilidad con que solicitan el perdón, y no consiste en eso!!! Hay que dar oportunidades siempre, aunque hay que ver el fondo de a quien se las das.
      Muchas gracias por aportarnos la frase frecuente que se escucha en USA.
      Un abrazo!!!

  17. seyermari dijo:

    Genial! Tienes más razón que un santo! Gracias por tus enseñanzas! Un abrazo!

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