¿Llamaré a la puerta?

En mi trabajo voy con frecuencia a consultas donde la puerta está cerrada. En la sala de espera, en ocasiones, encuentras a alguien que también está esperando. Tras los saludos de cortesía podemos ser testigos de un dialogo similar al siguiente:

  • ¿Está el Dr. en la consulta?
  • “No lo sé”, responde la persona que espera.

En otras ocasiones observas al llegar que alguien se acerca a la puerta para intentar oír algún tipo de ruido que indique que la consulta está ocupada. Es una imagen peculiar que roza la descortesía. Puedes preguntar:

  • ¿Lleva mucho rato esperando?

A lo que te pueden contestar una cifra indeterminada de minutos que en ocasiones excede lo habitual. Si tienes confianza con quien espera preguntas:

  • ¿No ha llamado a la puerta?
¿Llamas a la puertas?

¿Llamamos?

La respuesta puede ir desde un “prefiero esperar” a un “no quiero molestar

Los hay que se atreven a llamar a la puerta con la “fuerza” de una mariposa. Golpes inaudibles para el entorno más silencioso posible, sin obtener respuesta.

La realidad está llena de casos de personas que han perdido muchísimo tiempo tras una puerta cerrada de un despacho vacío.

Luis, seamos serios, ¿nos vas a dar un tratado de cómo llamar a la puerta?

No, en absoluto. Únicamente quiero poner una metáfora de lo que es nuestra vida, nuestro futuro y nuestras oportunidades.

Nuestro futuro es esa puerta cerrada que tenemos delante de nosotros. En ocasiones pasamos la vida esperando que se abra la puerta. Somos muy pacientes, muy educados. No llamamos para no molestar. Y somos capaces de ver pasar los minutos de nuestra vida sin que nada suceda. Así hasta que ya es demasiado tarde… y se apaga la luz de la sala de espera. Entonces culparemos a la mala suerte, o al “inquilino” del despacho.

Algunos dirán que estaba cerrada la puerta, otros que estaba vacía la consulta. Pero algunos se habrán creado su propio futuro, no dejando pasar el tiempo y, con educación y respeto, llaman a las puertas, entran en los despachos y, si están vacíos buscan nuevas puertas a las que llamar.

Y yo me pregunto:

  • Tú, ¿de quiénes eres, de los que llaman o de los que esperan?

 

¡CREA TU PROPIO FUTURO!

¡QUE UNA PUERTA CERRADA NO TE PARE!

Puestos a llamar a una puerta, nadie como Ana Belén y “La muralla” Ella si llamaba con su “Tum Tum ¿Quién es?” en el marco increíble del Teatro Romano de Mérida

 

©Luis Juli Aydillo

Recuerda, si te gustó la entrada la puedes recomendar y si te gusta el blog te puedes suscribir. ¡Muchas gracias por leerme!

Anuncios

Acerca de luisjuli2

Coach, inquieto y muy curioso. 28 años en la industria farmacéutica.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

18 respuestas a ¿Llamaré a la puerta?

  1. Alejandro dijo:

    Impresionante tu blog. Eres un currante nato Luis. Lo seguiré

  2. Cati dijo:

    Qué bueno tu blog! Me encanta!
    Que razón tienes! Yo espero pero hasta cierto punto! Si no llamo
    Amablemente, porque tampoco estamos para perder en tiempo!

  3. Juan Carlos Vila dijo:

    Luis, me ha gustado tu blog, de verdad. Pero creo, quizás equivocado, que uno no pierde su futuro por esperar educadamente el tiempo que considere respetuoso para con la enfermedad el paciente y el médico.
    Saludos

    • luisjuli2 dijo:

      Muchas gracias por tu comentario, Juan Carlos. En efecto, por esperar educadamente no se pierde el futuro. Esperar ante una puerta cerrada de un despacho vacío muchas horas quizás si. Como en todas las situaciones de la vida, en el término medio está la virtud.

  4. Marivi dijo:

    Que cierto es lo que has escrito. Nuestra vida evoluciona en función de nuestras acciones o inacciones. Lo importante no es tardar más o menos en picar a la puerta, sino hacerlo en algún momento, y aprender a tomar esa decisión de llamar, y comprobar que lo que estaba parado comienza a moverse, y comienzan a pasar cosas al haber realizado una acción. Aunque tomar decisiones se haga tarde, más vale tarde que nunca😊 Me encantan tus posts porque transmiten sabiduria🙂

    • luisjuli2 dijo:

      Eres muy generosa Marivi diciendo que los post trasmiten sabiduría. Me conformo con decir que son un poco de sentido común (poco, muy poco). Me encanta la puntualización que haces y es muy buena, lo importante no es tanto picar pronto o tarde sonó hacerlo en algún momento.
      Muchas gracias por leerme Marivi y te deseo una buena noche sabática!!!

      • Marivi dijo:

        Sí que son sabios tus post😊, ten en cuenta que “el sentido común, es el menos común de los sentidos”. Feliz domingo😀

      • luisjuli2 dijo:

        Jajajajaj. Muchas gracias Marivi!!! No pretendo enseñar s nadie sino aprender de todos.
        Un abrazo Marivi y disfruta del domingo!!!

  5. Yo llamo… dependiendo del contexto, claro, mi educación a veces no me permite dar ese primer paso hacia la puerta y llamar.

    La próxima vez llamaré 🙂

    Abrazo de luz

    • luisjuli2 dijo:

      Hola!!!! Muchas gracias por tu opinión y por escribirla. La educación no está reñida con estar sin llamar. El problema rosca en estar horas ante una puerta vacía. Estoy seguro que tú educación te Hervé actuar correctamente. No llamas nada más llegar, pero esperas un tiempo prudencial antes de perder la mañana.😄
      Muchas gracia Silvia por leerme y por escribir el comentario.

      • Así es Luis y también me refería a algo más específico, me enseñaron que es mejor que llamen a mi puerta, que llamar yo, claro siguiendo el sentido figurado de tu artículo.
        Ya hice una costumbre de leerte, aunque a veces sólo me da tiempo de leer a los amigos que me leen y a los demás, pues sólo si alcanzo a estirar ese tiempo tan elusivo, se va, se va y se va, como agua.
        Abrazo de luz

  6. Seguido toco puertas, y esperar es la sensación primera, pero entonces se impone la decisión y a tocar.
    Muy buena tu metáfora
    Y el consejo. ..Excelente!
    Me encanta

    • luisjuli2 dijo:

      Muchas gracias Esperanza!!! Quizás no importe tanto tocar antes o después, lo importante es movilizarse, emprender la acción, tanto en la vida como en las puertas 😄
      Un saludo!!!

  7. María de Lourdes dijo:

    Me encantan tus publicaciones Luis!!!
    Eso de tocar puertas es una decisión casi de acción retardada, porque cuando vemos una puerta cerrada en un consultorio no nos atrevemos a tocar para no interrumpir la interlocución que suponemos se está llevando a cabo o quizá para conceder el tiempo que otra persona tiene por haber llegado antes que nosotros. Pero generalmente debemos atrevernos -aunque ello conlleve molestias o disgustos- a no esperar y saber qué sucede del otro lado de la puerta. Casi de manera egocéntrica creo que ninguna puerta debe deternos si en realidad queremos estar del otro lado. Saludos cordiales!!

    • luisjuli2 dijo:

      Muchas gracias por tus palabras María de Lourdes. Ninguna puerta debe detenernos y, con educación y buenas maneras, debemos indagar que hay detrás de cada puerta, que futuro nos espera. Es una filosofía de vida, una actitud ante el futuro. En muy fácil lamentar las barreras que aparecen delante nuestro, pero pocos se atreven a afrontar esas barreras con energía.
      Un abrazo y buena semana María de Lourdes!!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s